Al propio Hermida le hacía gracia volver a competir por territorio nacional, después de las buenas sensaciones que tuvo por Banyoles. Pero aunque lo tenía programado en su calendario, el constipado de Offenburg le ha trastocado los planes y ha tenido que tomar una decisión "salomónica", que le garantice estar en condiciones para la próxima Copa del Mundo que se disputará en la Casa de Campo de Madrid.