El de Puigcerdá tiene aspiraciones de quedar segundo, en la general, pero para ello tendría que ganar la carrera y esperar que ni Sausser ni Kabush ocupen posiciones de podio.

Con todo ello, Hermida lo tiene claro. “Habrá que ir fuerte”. El circuito ya fue visitado por los integrantes de la Copa del Mundo, en el 2006. En la actualidad, han modificado unas cuantas curvas, pero poca cosa. Continua siendo, un trazado corto, de aproximadamente 5,4 kilómetros, en donde destaca la pronunciada subida (aprovechando una de las pistas de esquí) y una rápida bajada. El descenso, no es vertiginoso, más bien poco técnico y con algunas raíces, que no complicarán el pilotaje a los “biker”.

La climatología, de momento no acompaña a los participantes. El pasado jueves cayó una tromba de agua considerable, pero el circuito casi no notó las consecuencias.

La temporada de la Copa del Mundo llega a su fin. Antes se volverá a ver una nueva lucha en el pelotón, por saber quien subirá al cajón final de la competición.